¿Por qué tendremos que crecer? Crecer puede ser un avance pero también un retroceso. Quedarse varado en el puerto del convencionalismo, perder esos ojos de niño que son capaces de crear mil perspectivas, perspectivas que desencadenan historias.
Y os preguntaréis, ¿se le ha ido la olla? No, no, esta reflexión sobre la fortaleza de lo pueril viene dada por los anuncios que hoy os muestro. Es un excelente trabajo de la agencia DDB Paris para la televisión "Tiji", cuya programación, como ya os habréis percatado, se dirige al público infantil.
Es lo que llamo, una campaña redonda: un concepto brillante que traduce el beneficio del producto a través de un rasgo propio del público consumidor de esa televisión y que al mismo tiempo, comunica un rasgo positivo del producto, una televisión con imaginación es un beneficio directo para los niños, lo cual, a ojos de un padre o de una madre, puede suponer un desencadenante de la compra de dicho producto.
Si a todo esto tan marketiniano, le añades una dirección de arte impresionante y un copy conciso y claro, te salen estas piezas que todo creativo quisiera tener en su book.



¿Y cómo ha llegado a esto un adulto?
Sencillamente, conservando al niño que todos llevamos dentro.

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